En honor a la mujer
8 de Marzo… asi es, es Día Internacional de la Mujer, y si es un día en el que según nos recuerda cual tan bello es su existencia en nuestras vidas y de que las mismas vidas en las que ahora estamos palpitando y construyendo nuestro propio destino es gracias a su complemento como seres humanos del género femenino, aunque no debiera ser conmemorada en este día, ni mucho menos del contexto real del porqué se dio esto, porque por siempre deben amarse hasta incluso el inicio del transcurso de la vida del alma después de la muerte.
Pondré un poema de la gran poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, no solamente siendo en honor a la mujer, sino que también nos recuerda que tanto nos falta para una ecuanimidad entre los géneros, y si, nos falta mucho, pero el mundo seguirá revolucionando pensamientos y destruyendo prejuicios… y mujeres, ¡NO SERIAMOS LA MITAD DE LO QUE SOMOS; LA RAZON, LA INTELIGENCIA NI LA BELLEZA NO TENDRIAN CABIDA EN ESTE MUNDO SIN USTEDES!, ¡POR SIEMPRE, GRACIAS!.

REDONDILLAS (Sor Juana Inés de la Cruz)
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;
Si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.
Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.
Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.
Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.
¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?
Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.
Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?
¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?
¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
Marzo 8, 2009 a 6:45 pm
waaaaa ke boniiitooooooo
mil gracias gatito lindo por pensar de esa manera y por ser tan sensible
gracias por existir
te kiero mucho!!
Agosto 23, 2009 a 12:14 pm
“Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida”
Definitivamente Sor Juana tenía la enorme capacidad para decir las cosas difíciles en palabras y versos breves.
Agosto 23, 2009 a 10:38 pm
Incluso de la forma concreta en como maneja la ironía, ironía en la que en estos instantes hace adentrar en la introspección de los mismos errores que han cometido la gran parte del género masculino en la historia de la humanidad sobre la mujer, ya que eso no se puede generalizar absolutamente aunque en lo particular he caido en algunos prejuicios que denuncia Juana de Azbaje (en las que aprendo a no caer en ellos nuevamente), pero por igual deseo la misma ecuanimidad de los géneros.
Cuidate, cuidate mucho.